lunes, 9 de febrero de 2009

Ampola y yo

Ampola no tiene mucho de haber llegado a mi vida. Tal vez hace como unos tres años que permanece intacta en mi habitación. Mi Señor padre la trajo. Vi que nadie la reclamó, compré lo que le hacía falta a su esbelta y curvilínea figura y sin ninguna autorización la adopté.

Otras ya habían pasado por mi casa, duraban un buen tiempo, después venía algun tío o primo por ellas. Sin embargo, Ampola es especial para mí, por lo tanto no tardé en darle un nombre. ¿ Te suena algo extraño el nombre? Su significado es mejor.

Según la mitología griega Apolo, es el Dios de la música , en sí de las bellas artes en general. Debido a esto, traté
de convertir el nombre de Apolo en femenino, pero no sonaba bien. Así que decidí ponerle una "m" en representación de la música, y quedó bautizada como Ampola.

En ella guardo un sueño, digamos que un sueño frustado; pero en sí no lo es porque espero cumplirlo tarde o temprano (prefiero temprano). Ahí está la Ampola, quieta y callada, esperando que el tiempo no pase rápido para no envejecer y que su propietaria la tome en sus manos y no sólo toque la entrada de la canción de "Stand by me".



[Gris*sácea]








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