miércoles, 31 de marzo de 2010

Adquisición de letras


Ya me faltaban libros. Ya me hacía falta comer letras. Ayer, por fin encontré algunas letras que serán mis acompañantes durante varios días.

Mientras iba camino al servicio social que hago en el ICBC, venía leyendo unos pequeños libros que hace aproximadamente dos años compré. Ya los había leído, pero soy de esas que le gusta darles otra revisada para ver que hay de nuevo que me guste o que era lo qué me gustaba antes de ese libro. Fue aquí, donde me dí cuenta que necesitaba otros libros para digerir. Nuevas letras a mi cabeza, por favor.

Llegando al ICBC hago lo que ya es de ley en mi rutina. Revisar que han publicados los medios de los eventos del Instituto, pegar los carteles, después; alimentar las redes sociales que manejan y demás cosas que por el momento no vale la pena mencionar porque sino me desviaré de lo que quiero. En fin, cuando me dirigo a pegar los carteles a la Biblioteca Bénito Juárez, me topo con un pequeño mueble de libros viejos y otros no tan viejos. Un señor los estaba vendiendo a un bajo precio que en realidad no viene siendo el original. De verdad, muy baratos. Mi bolsillo no sufrió mucho golpe.

Ante mi necesidad y deseo de leer, me puse a husmear entre el mueble y las cajas en busca de algo que me interesara. Tomé uno que hablaba acerca del marxismo, enseguida lo hice a un lado. Otros eran de política, que igual se me hacía interesante pero al final terminó dándome flojera. Agarro otro con temática cultural y educativa, otro de psicología, de derecho, Romeo y Julieta de W. Shakespeare, no; no me late ninguno. Sigo sacando libros, y hasta el fondo de una caja encuentro uno que ya había visto antes porque un amigo lo tiene. Tony Distancia, El hombre que vino del Sur. Es el nombre del libro. Decido sacarlo, estoy en espera de saber si lo compro o no.

Después de seguir moviendo libros para encontrar alguno que me agradara, veo uno delgado de color negro con letras azules. Título que llamó mi atención: II Crónica. Enseguida lo hojeé y no dudé en agarrarlo para mí, pues admito mi gusto por las crónicas urbanas y más si se tratan de esta región.

Justamente a la siguiente caja, estaba un libro con un dibujo muy abstracto. ¿Amante de lo abstracto? Sí. Seguro llamó mi atención, pero no todo mi interés pues, era de poesía. De eso no soy muy seguidora. Aunque bien dicen que no te dejes llevar sólo por la portada de un libro o el título. Leí la sinopsis y fue ahí cuando ya apareció el interés. Hojeé unas páginas y de reojo leí algunos poemas. Hablan acerca de esta ciudad, de la ciudad de paso, frontera y ciudad que almacena miles de sueños. El libro se llama: Mutaciones y mudanzas de Gabriel Trujillo, escritor chicalense. Ahora, ese libro es mio.

Con el libro de Tony Distancia tuve más dudas. Sin embargo, viendo la tématica de los tres libros que elegí, me di cuenta que era la misma. Escriben de esta frontera, de mi ciudad. Tony Distancia narra la el proceso de investigación de una serie de crímenes que se dan por estos lugares y otras partes cercanas. Novela políciaca, pues. Veré después si me gustó o no. Espero no toparme con una narrativa fronteriza que creo, ya está algo "repititiva". Por otra parte, el libro de Crónicas es de la ciudad, y el de Gabriel Trujillo nos narra poeticamente esta región.

Esta distracción me agrada, leer y reeler. Pero lo que no me agrada es que esa distracción en momentos suele ser enorme y me olvido de lo que en realidad debería estar haciendo. Oh sí ,tareas, debres y demás. Pero tampoco me voy a negar a letras. (jeje) Ahora, con libros en mis manos estoy feliz. Voy leyendo apenas el de Crónicas. Hasta ahorita no le hago "fuchi", me pintan a mi Tijuana bien chula, así como es y claro lo realista no falta. Por el momento y a estas horas de la bella noche, leeré un ratito y después, vámonos directo a los brazos de Morfeo.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola!!
pues si que eres muy observadora dado a que soy la misma,
saludos y gracias por comentar :)

Silvia dijo...

Después de que me abandonó mi laptop y adiós tecnología, estoy disfrutando eso que dices de atragantarse con las letras, y cierto, a veces no te dan ganas de
escribir, sólo de leer...

Abraxo :D

Grissácea dijo...

Sí, Chivis. Muchas veces sus ojos se cansan más al estar en el monitor. En estos días, prefiero leer. =)
Abrazo caluroso para hoy que hace frío. =)