Tu lenguaje corporal me encanta, así que deja de hablar. Déjame seguirte con la mirada, no importa si haces movimientos bruscos; tu hiperactividad me agrada. Si te cansas, siéntate en la cama y no hables, tu silencio es armonioso.
No bajes la mirada, no hay león que te aceche. El nerviosismo ignóralo, de verdad no te preocupes, sólo deseo observarte. No me molestaría que cada cierto minuto sonrieras, me fascinan las comisuras de tus labios. Más la izquierda que termina en un ligero hoyuelo.
Está bien, voltéate si así lo deseas, estaré intentando entender cada peca de tu espalda. Duerme si eso quieres, para mí tus parpados son como alfombras con dibujos que me gusta descifrar.
Mírame, no me molesta. Perderme en tus ojos es lo que más quiero. No hables, te lo pido. Ignórame y tírame a loca si eso piensas; pero no pidas que cierre los ojos. Yo admito mi voyeur, sin embargo no te culpo a ti de ser tan exquisito hombre.
1 comentario:
Amo la forma en que escribes, adoro tus escritos tan llenos de sentimiento. Las palabras, los puntos, las comas ocupan el lugar preciso y perfecto en todo lo que escribes :D sigue asi! Atte. Petirroja
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